
¿Por qué dejamos de usar aire caliente para la Reparación de chips BGA?
Si alguna vez has intentado extraer un chip BGA del circuito impreso de un cerrojo inteligente, sabrás que es una verdadera pesadilla. Es como luchar contra algo imposible. La mayoría de las personas simplemente usan un pistola de aire caliente, esperando que funcione… Pero nosotros hacemos las cosas de otra manera. Utilizamos lámparas de infrarrojos.
El problema con el uso de aire caliente
Piensa en cómo funciona una pistola de aire caliente: básicamente, solo se trata de soplar aire caliente sobre la parte superior del chip. Se espera que el calor penetre en el plástico y el silicio para derretir las bolas de soldadura que se encuentran debajo.
Pero aquí está el problema: el propio chip actúa como un escudo que bloquea el aire. Con frecuencia, lo que ocurre es que se quema la superficie del componente, o peor aún, se derrite el plástico que lo rodea, antes incluso de que las uniones de soldadura comiencen a derretirse. Es frustrante y riesgoso.
Cómo funciona el infrarrojo
El infrarrojo funciona de forma diferente. En lugar de aplicar calor en la superficie, las lámparas de infrarrojos emiten ondas que atraviesan el componente.
Es casi como un microondas para el circuito impreso. La energía impacta las moléculas dentro del componente, haciendo que vibren. En lugar de esperar a que el calor llegue desde arriba, el calor se genera directamente dentro del material.
Y es rápido. Muy rápido.
Debido a las leyes físicas, cuando estas lámparas alcanzan la longitud de onda adecuada, la transferencia de energía es muy eficaz. Se alcanza la temperatura necesaria para derretir la soldadura mucho más rápido que con una pistola de aire caliente.
Además, hemos ajustado estas lámparas para que actúen precisamente en los puntos críticos del circuito impreso. Eso significa que el calor va exactamente donde es necesario, es decir, a las uniones de soldadura, sin dañar el resto del circuito.
El inconveniente
Bueno, no se trata de una herramienta que se pueda usar sin más. Dado que el calor es tan directo, es fácil excederse. Si el controlador no está ajustado correctamente, o si la lámpara está demasiado cerca del circuito impreso, se puede dañar el mismo o causar que se despegue.
Hay que tener mucha precisión en la distancia a la que se utiliza la lámpara. Pero una vez que uno se acostumbra a ello, representa un cambio radical en la forma en que se realizan las reparaciones.